El federalismo no debilita la nación, sino que fortalece la unión mediante el respeto a la diversidad interior y la cooperación entre provincias, evitando la concentración excesiva de poder en un centro que puede alejarse de la realidad provincial.
Esta descentralización puede proteger las tradiciones y modos de vida propios de cada región y evitar imposiciones centralistas que podrían erosionar valores y estructuras sociales consolidados a nivel local, federalismo puede ser visto como un sistema que equilibra la soberanía nacional con el respeto y fortaleza de las identidades regionales,