En lo personal.., me tocó caerme a trompadas con equis persona para que la susodicha se enterara de cómo van las cosas (a veces se creen superiores e invencibles) y luego luego se hizo un buen amigo mío, ¡¿por conveniencia?!, tal vez; mas debemos ser buenos pero no pendejos; hay que hacerse respetar.