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La Elegida, por Moonwolf

La Elegida





























«Eres nuestra reina»
«El momento esta llegando»
Susurros y pesadillas constantemente, me mantenían confundida y asustada. Sabía que algo se avecina, pero algo muy malo.

«Nuestro futuro esta en tus manos»
«Ya es la hora mi niña»
«No tengas miedo, eres mas fuerte de lo que crees»

Susurro la voz temblorosa de una mujer, sonaba como si tuviera prisa.
Imágenes y sucesos horribles se me venían a la mente. No sentía miedo, lo único que sentía era confusión.

«Ya es hora mi princesa»
«No tengas miedo»
Alcance a escuchar, antes de que todo se volviera oscuro.































uenta la leyenda, que hace miles de años, la reina más poderosa de los vampiros y el alfa de los hombre-lobos, tuvieron una hija.
La elegida para reinar sobre el mundo sobrenatural.
La que protegeria a todos, así como todos a ella.
La única que lograra salvar al mundo. La chica que tendra immensos poderes. Sera más poderosa que cualquier ser.
La que tendra 3 razas distintas: Vampiro, Bruja y Hombre-lobo.
La que sera capas de controlar los 4 elementos.
La que salvara al mundo de la maldad.
Es ella...
Su tiempo a llegado.
Ella recíen despierta.
Y cuando despierte...
El mundo cambiara.
Se dice que cuando la luna roja este sobre el cielo, anunciara su hora.
La hora de que la elegida despertara, y junto con ella todos sus grandes poderes.
Ella sera muy peligrosa, y no le temera a nada ni nadie.
Al contrario... Todos le temeran a ella.
La profecía comienza.
Pero nadie espera lo que sucedera.
Muchos se sorprenderan.
El mundo esta en sus manos. Ella eligira de que lado estar, si del bien o del mal.
Ella lograra acabar con la guerra de distintas especies, ella enseñara valores.
Y apesar de que quieran matarla... No podran, porque ella es inmortal. Y pobre aquel que la haga enfadar. Una vez que se enfada nada la puede parar, solo ella misma.
Ella es Alice Camberleck...
La elegida.






























e encontraba en un bosque, corriendo como si tratara de escapar de algo. Sentía voces en diferentes direcciones, y todas ellas decían siempre lo mismo.
《Es la hora.》
《La luna roja muy pronto llegara.》
《Muy pronto llegara tu hora princesa.》

Corría a una velocidad impresionante. Era increible.
Después estar un tiempo corriendo en diferentes direcciones, encontre un lago. En el se encontraban muchas personas vestidas de negro.
No entendía lo que sucedía, todo sucedio muy rapido.
El ecenario cambio, ya no estaba en un bosque sino que estaba en una habitación.
En ella había una niña pequeña, de cabello rubio, de ojos grises.
Junto a ella se encontraba una mujer muy hermosa, quien la estaba peinando, mientras le cantaba.
Devuelta todo cambio.
Ya no estaba en una habitación, sino que estaba en un campo, las personas luchaban entre si sin piedad. Todo a mi alrededor ardío en llamas, el viento golpeaba violentamente sobre mi. Y devuelta esas voces volvieron, pero ahora eran distintas.
Sonaban distorcionadas.
《Vienen a por ti.》
《Cuidate.》
《No confies en nadie, hasta la persona que más quieres sera capas de traicionarte.》
《Despierta, estan llegando.》

Todo a mi alrededor se desvanecio, dejandome inconsiente.
- - -
Desperté sobresaltada, mi respiración estaba acelerada.
Era normal ya para mi tener estos extraños sueños.
Pero lo que más me preocupa es que este sueño sin duda fue el más real de todos.
No sabia que hacer. Si tratar de olvidarlo y no darle importancia, o investigar el porque de mis sueños.
Luego de estar un rato más acostada tuve que levantarme para dirigírme hacia el instituto.
Entre al baño para ducharme, en verdad necesitaba relajarme. Me sentía cansada mental y fisicamente, la ducha me sirvío mucho para calmarme, aunque sea un poco.
Me vestí con unos pantalones negros rasgados, una blusa un poco escotada y mis botas negras de taco.
Me maquille suave, lo mismo de siempre. Rimel, delineador y lapiz labial rojo, ya que no me gustaba usar mucho maquillaje.
Baje para desayunar, y como siempre en la mesa se encontraba una nota de mis padres, avisando que se fueron a trabajar.
Decidí llevarme una manzana ya que no quería llegar tarde a mi primer día de instituto.
Me coloque mi bolso y agarre las llaves de mi auto. Al salir pude notar que se acercaría una tormenta.
Subí a mi auto y me dirigí hacia el instituto. Sentía una leve opresión en el pecho, pero decidí dejarlo pasar. Debe ser el porque sali apresurada de casa. Mientras conducia no pude evitar pensar en aquellas palabras de aquel sueño.
¿Quien viene a por mi?
¿De quien me debo cuidar?
¿Y quien sería capas de traiciónarme?
Esas y muchas preguntas más pasaban por mis pensamientos.
Nunca les di importancia a lo que soñaba, pensaba que eran pesadillas y nada más.
Pero ahora tenia mucha curiosidad, necesitaba y queria saber el significado de mis sueños.
De estar tan metida en mis pensamientos no me acorde que ya habia llegado.
Al bajar del auto, vi a muchos adolescentes abrazando a sus amigos y otros a sus padres.
Entre todas las personas pude divisar a mis amigos, quienes se dirigían hacia mi con una sonrisa en su rostro.
-Rubia, te extrañamos- hablaron todos a la misma vez, provocando una carcajada de mi parte.
-Y yo los extrañe a ustedes- sonreí emocionada por verlos devuelta.
En verdad los habia extrañado mucho, ellos eran los unicos que me conocían desde pequeña, conocen toda mi vida, como yo la de ellos.
No tengo muchos amigos, solo ellos. 5 insoportables pero buenas personas.
Kim, una pelirroja ojos verdes, que a simple vista puede parecer una zorra, pero si la conoces es todo lo contrario a eso.
Logan, rubio ojos azules con muchos musculos, es el capitan del equipo de Fútbol.
Luego esta Eliza, castaña con ojos avellana, es la tipica chica que le gusta estudiar, muchos le dicen nerd o cerebrito, pero cuando se enoja da miedo.
Ethan, el chico malo segun muchas personas, tiene un gran fisico, también rubio de ojos grises. Es el co-capitan del equipo de Fútbol.
Y por ultimo, mi mejor amiga Rose, pelinegra con ojos verdes. Es la tipica chica fiestera, que le encanta salir todos los fines de semana.
Juntos nos dirigímos a nuestro salón, ya que al estar en ultimo año nos pusieron todos juntos.
Mientras hablabamos, no pude evitar sentír que alguien me observaba.
Giré mi cabeza para lograr ver quien me observaba, pero no logre divisar a nadie.
Un susurró dentro de mi, me mantuvo alerta.
《Ten cuidado, ya estan aquí.》
Logré escuchar antes de que una fuerte tormenta se desatara.


Alice Camberleck

No soy lo que todos creen que soy. La mayor parte de mi vida la pase sola, sin nadie a mi lado.
Mi abuela la unica persona en la que podía confiar, la que me ayudaba en mis problemas. Fallecío hace pocos años de cancér.
Fue muy dificil para mi poder seguir adelante sin ella. Me sentía desprotegída. Mis padres pasan todo el tiempo fuera, no se dignan ni a llamarme en mi cumpleaños, toda mi vida a sido asi.
Soy Alice Camberleck, tengo 18 años, mis ojos normalmente son grises, pero cambian variando mi estado de animo. En este momento mi pelo es rubio, pero otras veces el gris, luego negro y otras veces rojo. Toda mi vida he tratado de que nadie se de cuenta de mi secreto.
Los unicos que sabian de el era mi abuela y mis amigos.
Constantemente tengo sueños o talvez pesadillas que me atormentan, nunca pense que fueran tan importantes, incluso que me salvarian la vida.
Soy una persona fria y dura, no me gusta demostrar mis sentimientos, toda mi vida tuve que vivir sin demostrar como me sentía. Toda clase de emoción guardarmela para mi y no demostrarme debil ante nadie. No confio en nadie más que en mi misma, nunca le temí a nada, incluso nunca le temí a la muerte.
Para muchas personas soy un monstruo, un ser despreciable. Y para otras soy su heroe, la unica persona que los podra salvar.
Toda mi vida fue una mentira, hasta ahora. Se lo que realmente soy, a donde pertenesco y se tambien que soy la que muchos seres buscan, algunos para destruirme o usarme para el mal, y otros para ayudarme a salvar al mundo y a su familia.
Esta es mi vida, he tenido que vivir cosas que nadie se atreveria jamas a vivir, he soportado más de lo que cualquier persona deveria soportar.
He luchado por tener un mundo mejor, pero mi tiempo aquí en la Tierra a acabado. La profecía comienza y yo recien despierto, y cuando lo haga siento que sere mas fuerte de lo que todos creen que sere.
Esta es mi historia, pero todavía no has visto aun lo mejor.































e encontraba en el salón de Ingles, tratando de prestar atención a la clase, pero no podía. Sentía que algo iba a pasar, pero no sabia si era bueno o malo.
No soy lo que todos creen que soy. La mayor parte de mi vida la pase sola, sin nadie a mi lado.
Mi abuela la unica persona en la que podía confiar, la que me ayudaba en mis problemas. Fallecío hace pocos años de cancér.
Fue muy dificil para mi poder seguir adelante sin ella. Me sentía desprotegída. Mis padres pasan todo el tiempo fuera, no se dignan ni a llamarme en mi cumpleaños, toda mi vida a sido asi.
Soy Alice Camberleck, tengo 18 años, mis ojos normalmente son grises, pero cambian variando mi estado de animo. En este momento mi pelo es rubio, pero otras veces el gris, luego negro y otras veces rojo. Toda mi vida he tratado de que nadie se de cuenta de mi secreto.
Los unicos que sabian de el era mi abuela y mis amigos.
Constantemente tengo sueños o talvez pesadillas que me atormentan, nunca pense que fueran tan importantes, incluso que me salvarian la vida.
Soy una persona fria y dura, no me gusta demostrar mis sentimientos, toda mi vida tuve que vivir sin demostrar como me sentía. Toda clase de emoción guardarmela para mi y no demostrarme debil ante nadie. No confio en nadie más que en mi misma, nunca le temí a nada, incluso nunca le temí a la muerte.
Para muchas personas soy un monstruo, un ser despreciable. Y para otras soy su heroe, la unica persona que los podra salvar.
Toda mi vida fue una mentira, hasta ahora. Se lo que realmente soy, a donde pertenesco y se tambien que soy la que muchos seres buscan, algunos para destruirme o usarme para el mal, y otros para ayudarme a salvar al mundo y a su familia.
Esta es mi vida, he tenido que vivir cosas que nadie se atreveria jamas a vivir, he soportado más de lo que cualquier persona deveria soportar.
He luchado por tener un mundo mejor, pero mi tiempo aquí en la Tierra a acabado. La profecía comienza y yo recien despierto, y cuando lo haga siento que sere mas fuerte de lo que todos creen que sere.
Esta es mi historia, pero todavía no has visto aun lo mejor.
Mientras el profesor explicaba los temas que daríamos durante el año, no pude evitar ver por la ventana, la tormenta cada vez era más fuerte, el viento se intensificaba cada vez más.
Me sentía cansada físicamente, y eso me parecía realmente extraño. Normalmente suelo tener mucha energía en las mañanas, pero ya ni sabia lo que sucedía conmigo, trato de auto convencerme de que todo es solo un mal sueño, que nada de lo sucedió en aquel sueño es real.
Estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta que la clase ya había acabado, mis amigos me esperaban afuera del salón como siempre.
Suspire cansada, estaba realmente agotada.
Al salir del salón me encontré con mis amigos, como me esperaba. Siempre estamos juntos, no importa el momento ni el lugar, somos muy unidos.
Mientras nos dirigíamos hacia la cafetería, devuelta me perdí en mis pensamientos, no sabia lo que me ocurría, solo quería que todo fuera un mal sueño, pero sabia que no era así, lo presentía.
Un chasquido en frente de mi, me hizo volver a la normalidad. Mis amigos me miraban preocupados.
-Hey te encuentras bien, has estado toda la clase con la mirada perdida- exclamo Logan.
-Estoy bien, no se preocupen solo no dormí bien- sonreí lo mejor que pude.
Me miraron preocupados, no se creyeron del todo mi respuesta. Pero decidieron no preguntar más, me conocen demasiado para saber cuando doy por terminada una conversación.
Al entrar a la cafetería, todos los ojos se posaron en nosotros, ya no me incomodaba ser el centro de atención. Todos nos conocían como los más problemáticos, nadie se metía con nosotros, podría decirse que me gustaba que me temieran.
Logan fue por nuestros almuerzos al igual que los chicos, mientras que con las chicas fuimos a nuestra mesa. Nunca nos gusto que nos diferenciaran con los populares, cada cual tenia su grupo. Y el de nosotros no tenia buen historial, pero nos gustaba ser así.
Hablamos de lo que podríamos hacer en toda la tarde, mientras esperábamos a que llegaran los chicos con nuestra comida. Puedo decir que ellos son mi familia, crecimos juntos, y siempre estuvimos juntos en todo, se que puedo confiar en ellos, son todo para mi.
No confíes en nadie.
Un susurro ronco resonó por mi cabeza, erizándome la piel. Como si me advirtiera de algo, o de alguien. Justo antes de que volviera a mis pensamientos, llegaron los chicos con nuestros almuerzos. Trataba de comportarme lo mejor posible, no quería que se preocuparan.
Luego de terminar de comer nos dirigimos hacia nuestros salones, esperando a que terminaran las siguientes horas. No tenia muchas ganas de entrar al salón, pero tampoco podía perder las demás horas, solo por un tonto sueño.
Bufe enfadada.
-Que más da, luego recuperare los trabajos- susurre para mi.
Fui hasta mi casillero y saque mis libro, mientras me dirigía hacia la salida sin que nadie se percatara de nada.
Necesitaba estar alejada de todo, necesitaba pensar.
Me dirigí en mi auto hacia un parque muy lejano, en donde podría pensar y tranquilizarme. Casi nadie pasaba por allí, pareciera que es un lugar desierto, todavía no sabia que podría hacer en aquel lugar.
Saque una caja de cigarrillos de la parte trasera de mi pantalón, necesitaba tanto un cigarrillo en este momento. No podía creer que todo este tiempo no me haya preocupado por cada cosa que me sucede, una persona cualquiera tendría miedo, pero yo. Yo sentía que era normal, desde mi sueños, hasta el cambio de mi aspecto.
Estuve un rato observando a mi alrededor, como si estuviera buscando a alguien que nunca llegaría, o eso pensaba.
Una sombra a lo lejos me llamo la atención, era la figura de una mujer, no podía ver su rostro. Solo podía sentir que me miraba, una mirada penetrante que me causo escalofríos, pero no deje que se me notara. Necesitaba salir de aquel lugar, pero algo me impedía moverme. Era como si me cerebro no procesara mis palabras, solamente me quede ahí, observándola, pensando que sucedería luego.
Puedo notar que se acercaba, pero no llegue a verle la cara porque un fuerte dolor de cabeza me asecho, dejándome inconsciente en el piso.
Tardius moveri clockwise, tunc cito transit. Accedit et cornua lunae, et creatus est questus propius.
Surge fac egredietur cum eo ferocius agitabant.

(Las agujas del reloj se mueven lentamente, el tiempo pasa muy rápido. Y la luna roja se aproxima, la hora de la elegida esta cada vez más cerca. Despierta, porque cuando lo hagas algo feroz se desatara.)
Esas palabras retumbaban en mi mente, haciéndome caer en un profundo vacío sin fin.































esperté sobresaltada, mi mirada se dirigío a cada extremo de mi habitación.
No recordaba nada, mi corazón latía con total normalidad, como si no pasara nada.
Trataba de recordar pero me era imposible, cada vez que hacia esfuerzo un fuerte mareo aparecía.
Me sentia confundida, tendria que estar en el instituto. Fije mi vista en el pequeño reloj de mi habitación, y a duras penas pude divisar que eran las 8:45 p.m.
Me levante a toda prisa, queriendo encontrar algun rastro de mis padres.
Pero lo unico que encontre fue la casa completamente vacía, sin ningun rastro de ellos.
Bufe enfadada.
Trataba de pensar como fue que acabe en mi habitación, recordaba haber entrado al instituto.
Pero cuando queria avanzar más, no podía porque un fuerte mareo aparecía haciendo que vea borroso.
Cuando estaba dandome por vencida, la figura de una mujer mirandome a lo lejos, aparecio en mi mente.
Cuando fuí al parque, la figura de una mujer acercandoce a mi, palabras saliendo de su boca, pero despues volvia a ser todo borroso.
De pronto las palabras de aquella mujer se clavaban en mi como si fueran estacas.
Tardius moveri clockwise, tunc cito transit. Accedit et cornua lunae, et creatus est questus propius.
Surge fac egredietur cum eo ferocius agitabant.

¿Qué habra querido decir?
No entendía, solamente queria que todo esto desapareciera, queria ser normal, la confusión me llenaba por dentro.
Me duche, y me vestí con un short rasgado, una camisa a cuadros roja y mis tacos negros, el pelo preferí dejarmelo suelto y estar sin maquillaje ya que no saldría de mi casa.
Estube investigando sobre lo que me sucedía, pero lo unico que encontre en mis libros fueron toda clase de información de vampiros, brujas, licantropos, etc.
Siempre me interesaron todas esas historias o leyendas de seres inmortales.
Algo dentro de mi, me decia que dentro de esos libros hallaria alguna que otra respuesta a mis preguntas.
Me pase toda la noche leyendo y anotando todo aquello que me parecia interesante, o que podria servirme.
Mis ojos pesaban y el cansancio se apoderaba de mi, me acoste cansada. Y casi al instante el sueño se apodero de mi.
Me encontraba en una cabaña que se encontraba en las profundidades de un hermoso bosque.
A lo lejos pude divisar una hermosa mujer caminando hacia mi.
Su pelo era negro como la noche, su piel era palida y suave, sus ojos eran de un gris tan claro que a simple vista parecen transparentes.
Su rostro parecia de porselana, cada vez se acercaba más a mi.
En una de sus manos colgaba un collar. Al llegar hacia mi, pude ver el gran parecido que teniamos.
Sus ojos, sus labios, su nariz, eramos iguales, la confusión volvio a mi, quien era aquella extraña que me sonreia.
Pero de pronto su sonrisa poco a poco fue desapareciendo, dejando asi un rostro triste y lleno de preocupación.
Abrio su boca para hablar, pero la cerro nuevamente, como si pensara que decir.
-El momento esta llegando pequeña- susurro como si quisiera que lo supiera solo yo.
No entendía.
-Cual momento?- pregunte con confusión.
Ella me sonrio de la manera más tierna, y sus ojos me miraban con adoración.
-Todo a su debido tiempo princesa- sonrío- pero ten cuidado en quien confias- añadío rapidamente, alejandose mientras desaparecia entre los arboles.

Desperté desconcertada, me sentía aun más confundida.
¿Quien era aquella mujer que se parecia tanto a mi?
¿Que momento estaba llegando?
¿Y de quien tenia que tener cuidado?
Esas mismas preguntas rondaban en mis pensamientos.
Mientras de pronto, dos palabras se clavaron en mi.
Ten cuidado
Ten cuidado
Ten cuidado

Se repetian constantemente, cada vez más alto las escuchaba, trataba de encontrar alguna solución pero no podia.


Lo unico que tenia que hacer era tratar de buscar por otros lados, pero pensaba que no era buena idea. Sentia que no debia decirle a nadie lo que me estaba pasando ultimamente, y mucho menos a mis amigos.

Me sentía tan mal por ocultarselo, pero presentia que era lo mejor.
Aun faltaban algunas horas para comenzar a arreglarme, asique aproveche a descansar un poco más.
Lo unico que entendía era que esto era muy malo, lo prensentía y sabia que era verdad.






























e levante con mucha energía, ni siquiera recordaba que hace unas horas me habia dormido.
Me duche y me vestí unos jeans negros rasgados, una blusa negra, mis comverse negras y por ultimo mi chaqueta de cuero negra. Si lose mucho negro, normalmente me gusta vestirme así, me da un aspecto de chica mala y a la vez misteriosa.
Baje hacia la cocina para hacerme el desayuno, no me gusta desayunar, de echo nunca lo hice, pero hoy aria una esepción.
Cuando estaba terminando el desayuno mi celular sono, avisandome que tenia una llamada.
Al fijarme me di cuenta que era Eliza, ella no me llamaba mucho solo cuando sucedía algo realmente malo.
Enseguida atendí la llamada, estaba preocupada, tenia miedo de que algo le hubiera sucedido.
-Llamada-
-Eliza?- pregunte preocupada.
-Si soy yo, te llamaba para hablar contigo- su voz sonaba calmada, tipíco en ella.
-¿Sucedio algo,-susurre, esperando que me contestara- ¿Estas bien?-pregunte rapidamente.
-Si estoy bien- solto una carcajada amarga- queria saber el porque ayer te fuiste del instituto y ni nos llamastes, relamente nos preocupamos- me ragaño, como si fuera una niña a la que encontraron haciendo alguna travesura.
-Lo siento, es que no tenia ganas de asistir a las demas clases- admití.
-En donde estuviste, te llamamos pero no contestabas- su voz se torno seria. Podria jurar que en este momento esta con su ceño fruncido y mordiendose su labio.
De tan solo pensarlo, una carcajada salio de mi boca.
-Que es tan gracioso idiota- su voz sonaba enfadada. Me divertia mucho verla enfadada, era muy gracioso.
-Hey calmate fiera- bromee divertida- lo siento no volvera a suceder- añadí rapidamente, omitiendo su pregunta.
-Esta bien, te creo- suspiro.
-Esta todo bien?- pregunte extraña de su cambio de actitud.
-Eh...si si, estoy bien- respondío nerviosa- bueno nos vemos en el instituto, adios- se despidio rapidamente.
-Esta bien, adios- susurre.
-Fin de la llamada-
Al terminar de llamada me quede pensando el porque de su tan repentino cambio de actitud.
¿Sera que me oculta algo?
No, no creo, nos contamos todo una a la otra, no puede estar ocultandome algo.
-Tu si puedes ocultarle cosas y ella a ti no?- me reprocho mi conciencia.
Me senti realmente mal, al ocultarle cosas, pero algo me decia que no lo contara.
Tal vez este haciendome ideas descabelladas- pense mientras salia de mi casa.
Iba conduciendo por la carretera, cuando devuelta sentí una sensacion extraña en mi pecho, pero esta vez el dolor era mucho más fuerte.
Se sentia como si miles de cuchillos se clavaran en mi pecho, una y otra vez, un fuerte mareo provino en mi, haciendo que mi vista se nublara por unos instantes.
Trate de estacionar mi auto a la orilla de esta, mientras que mis manos inconscientemente fueron hacia mi pecho, ejerciendo presion sobre este, devuelta los mareos vinieron a mi, pero esta vez mucho más fuertes.
Las lagrimas no tardaron en deslizarse por mi mejillas, una fuente puntada recorrio todo mi estomago, haciendo que sientiera mucho dolor, mis brazos rapidamente rodearon mi estomago, tratando de hacer desaparecer ese dolor.
Intente regular mi respiración, respire y exhale repetidas veces, hasta que pude recuperarme rapidamente. Luego de unos instantes, todo el dolor y el sufrimiento desaparecieron, dejandome asi alivada.
Una extraña sensacion se instalo en mi cuerpo, me sentia fuerte, inconscientemente mi mirada se dirigio al espejo retrovisor de mi auto, y lo que vi me dejo bastante sorprendida.
Mi cabello brillaba, estaba de un color rojo sangre, nunca lo habia visto de esa manera, y mis ojos eran de color verde esperalda, un color impresionante.
No supe que hacer, solo me quede congelada, no me movi, no hable, lo unico que se escuchaba era mi respiracion entrecortada.
En este momento no sabia que hacer, mi cerebro se habia desconectado, lo unico que me preguntaba era como volveria a tener mi cabello rubio y mis ojos grises.
Estuve un tiempo pensando, imaginando mi cabello rubio, pero nada sucedia, hasta luego de unos instantes, pude observar como iba cambiando devuelta.
Poco a poco el rojo iba desapareciendo, dejando ver una precioso cabello rubio, mientras por otro lado mis ojos rapidamente cambiaron a un color impresionante, un gris transparente y brillante.
Una ola de felicidad me invadio por dentro, al fin habia logrado controlar mis cambios de apariencia. Unos segundos más tarde me encontraba manejando hacia mi insituto.
Lo que sabía era que me habia perdido de muchas clases, y que estaba llegando demaciado tarde. Y eso tiene un gran problema.
No sabia lo que me iba a esperar al llegar.
Maldición- maldecí.






























e encontraba corriendo por los pasillos del instituto, no sabia si la profesora me dejaria pasar.
Al llegar a la puerta, toque suavemente mientras trataba de regular mi respiración.
La puerta se abrio segundos despues, apareciendo frente a mi el rostro enfadado de mi profesora de Historia, su ceño se encontraba fruncido mientras me miraba muy seria, por un segundo su mirada me dio escalofríos.
-¿Puedo saber el porque de su llegada tarde señorita?- me regaño a modo de pregunta.
-Disculpe no volvera a pasar- mi voz sono aspera- mi auto se descompuso a mitad del camino- mentí.
-Que sea la última vez que sucede Camberleck- me dio una mirada rapida, antes de dejarme pasar.
Mi mirada se dirigío hacia cada uno de mis amigos quienes se encontraban con el ceño fruncido, acusandome con la mirada.
Maldecía internamente, sabia que no me salvaria de sus preguntas esta vez.
El tiempo paso rapidamente, al tocar el timbre que anunciaba que la clase habia terminado, todos salieron rapido del salon, como si fuera a acabarse el mundo.
Rodee los ojos a encontrarme con mis amigos al salir, sus brazos estaban cruzados, mientras que me miraban con enfado, pero habia algo más en su mirada, podría notar que habia nerviosismo.
Lo cual hizo que me tensara rapidamente, pero no deje que se dieran cuenta.
Cada vez más me preocupaba el echo del que me ocultaran cosas, sentía que cada vez eran más las cosas que no querian decirme.
Les di una mirada rapida a cada uno antes de hablar.
-¿Qué sucede?- pregunte seria.
-No piensas contarnos nada del por que llegaste tarde- me regaño Kim.
-Ya lo saben, se me descompuso el auto a mitad del camino- mi voz sonaba indiferente, eso los hizo enfadar.
-¿¡Qué mierda te sucede, ya ni nos cuentas nada!?- grito Rose, provocando así que me enfadara.
Justo ellos vienen a decirme que no les cuento nada, cuando ni ellos son capaces de decirme que sucede- pense con enojo.
-¿Que yo no le cuento nada?- reí ironica, mientras aplaudia sarcasticamente- ¡siempre les fui sincera, son ustedes los que me ocultan cosas y me reprochan a mi- me miraban con una mezlca de nerviosismo y confusión- y no me digan que no es así, cuando saben perfectamente que es la verdad!- mi voz se fue elevando, causando que me miraran con panico.
Podria jurar que mis ojos estan tan oscuros como la noche y mi pelo de un negro oscuro.
-N-o sabemos d-e qu-e hablas- contesto nerviosa Eliza.
Trataba de hacerme creer que no sucedía nada.
Pero Error, la conocia perfectamente como para saber cuando miente y cuando esta nerviosa, como en este momento.
Respire hondo tratando de tranquilizarme, mire para diferentes direcciónes tratando de ver si nadie habia visto la escena.
Pero para mi buena suerte nadie se encontraba en el pastillo, solo nosotros.
-¿Saben que?- mi voz sonaba cansada- dejemos el tema así- bufe resignada.
Sabia que no me dirian nada por mucho que lo intentara, me miraban con alivio tal vez pensaban que lo olvidaria y todo volveria a ser como antes.
Reí de una forma tan fría que hasta me dieron escalofrios.
Pase por su lado sin nisiquiera mirarlos, me dirigí rapidente hacia el baño de mujeres.
Trataba de tranquilizarme, por que si me enojaba sabia que me descontrolaria y lo menos que queria en este momento era captar la atención de los demás.
Me encontraba sentada dentro de uno de los cubiculos, mientras me fumaba un cigarrillo.
Recuerdos pasaban por mi mente, desde que nos conocimos, los momentos que pasamos juntos, cuando discutiamos y a los minutos nos encontrabamos abrazando, cuando nos regañaban por meternos en problemas, todo lo que vivimos juntos.
Una lagrima solitaria se deslizo lentamente por mi mejilla.
Como pudimos pasar de contarnos todo ha ocultarnos cosas- pense, secandome rapidamente la mejilla. Apaga el cigarro, vienen hacia el baño.
Una voz suave retumbo por mi cabeza, rapidamente le hice caso.
Segundos despues pasos resonaban en el piso.
Dos voces que rapidamente reconocí, Kim y Eliza se encontraban hablando.

Rapidamente preste atención a lo que hablaban.
-¿Qué haremos ahora?- era la voz de Kim, sonaba aterrada- no podemos seguir mintiendole, se dara cuenta- reprocho.
-No podemos decirle la verdad, no nos corresponde- esta vez era Eliza la que hablaba.
¿De que verdad hablan?
¿Ah quien le ocultan cosas?

-Se dara cuenta, Alice no es ingenua sabes como se pone cuando se enoja, es un monstruo cuando se enfada de verdad, admite que cuando se entere va a ponerse peor de lo que pensamos- mientras mas hablaba, su voz se tornaba más temblorosa, eso solo sucedia cuando tenia miedo de algo.
¿Porque Kim me llamo monstruo?
Esa pregunta me descoloco un poco, nunca pense que cuando me enojaba podria ser peor de lo que me imaginaba.
Ahora entendia el porque de sus miradas con panico cada vez me enojaba.
-Lose- bufo cansada- pero se lo prometimos y tenemos que cumplirlo- su voz sonaba insegura- ¿piensas que no me duele ocultarle cosas?- elevo su voz, evidentemente enfadada.
-Claro que lose, a todos nos duele tener que ocultarle la verdad- la voz de Kim sonaba tranquila- solo espero que cuando se entere de todo nos perdone- suspiro.
-También yo- respondio esta vez Eliza.
Segundos despues se escucharon sus pasos alejandoce, y finalmente el ruido de la puerta al cerrarse. Suspire cansada y a la vez algo aturdida.
¿Porque tenian miedo de que me enfadara?
Tan malo sera- pense.
¿Qué clase de verdad?
Si antes estaba confundida, ahora estaba peor.
No paraba de hacerme preguntar que ni yo podria contestar.
Bufe, solo tengo que averiguar que es lo que me ocultan.
Todo a su tiempo princesa
Esa voz devuelta, quien sera y porque me llama princesa.
No entendía el porque escuchaba voces en mi.
Resignada por no lograr haber desifrado absolutamente nada, me dirigí hacia mi proxima clase.
Mi cabeza estaba echa un lío y me temo que seguira estando así por un tiempo.

A lo lejos divise a mis amigos mirando en diferentes direcciones.
Tal vez esten buscandome, y en efecto era cierto. Segundos despues sus miradas se conectaron con la mia, mientras se aproximaban a mi.
Actua normal- me dije a mi misma.






























ola chicos- saludé tratando de sonar alegre.
Me miraron confundidos, para luego reír a carcajadas.
Los mire sin comprender.
-Nos vimos hace un momento-comento Kim- por cierto ¿en donde estabas?-preguntó.
-Fui a tomar un poco de aire- mentí, para luego verlos con una sonrisa.
Justo antes de que pudiera hablar Eliza, el timbre sono avisando que era hora de entrar a la proxima clase.
Suspire aliviada.
-Nos vemos pequeña- se despidieron rapidamente.
Me tocaba con el profesor de Idiomas, y no tenia muchos animos para entrar al salon.
Me dirigí hacia la biblioteca, era uno de mis lugares favoritos de allí, tal vez logre encontrar aunque sea información sobre mis sueños.
Caminaba sin prisa por los largos pasillos, todo se encontraba en silencio, el unico ruido que se escuchaba era mis pasos, cada paso que daba me preguntaba si en verdad lograria encontrar algo que me sea util.
Me encontraba mirando cada estante repleto de libros, ninguno de ellos llamaba mi atención y dudaba que alguno tuviera la respuesta a mis dudas y preguntas.
Nunca me imagine que estuviera aquí en este momento, caminando por los cortos pasillos buscando algun libro que llamara mi atención, siempre fui una chica muy curiosa, si algo llamaba mi atención, no me detenia hasta lograr encontrar una respuesta posible sobre ello.
No sabia cuanto tiempo habia estado parada en el medio del pasillo, hasta que una mano sobre mi hombro me hizo exaltar.
-Cariño, ¿que libro buscas?- me pregunto en susurros una señora un poco mayor.
No sabia que contestarle, porque ni yo sabia que clase de libros buscaba.
-Algun libro sobrenatural- contesté confundida- algun libro nunca antes visto- añadí rapidamente.
La mujer me miro sin entender, para segundos más tarde sonreir como si comprendiera.
-Tengo algo que te servira- comenzó a caminar haciendo una seña para que la siguiera, y así lo hice.
Nos dirigímos hacia el final de un gran pasillo, donde al llegar se encontraba una puerta, nunca la habia visto siempre venia por aquí y nunca pense que podria encontrarse una puerta.
La señora saco del bolsillo de su campera una llave pequeña. Al introducirla provoco un pequeño chillido agudo.
Al entrar pude apreciar una pequeña habitación, en el centro de esta se encontraba una gran mesa, y sobre esta un libro rojo medianamente grande.
Lo que no entendia era porque este tenia un titulo en otro idioma.
La mujer al notar mi mirada confundida, agarro el libro entre sus manos y se aproximo hacia mi, mientras me sonreía.
-Te preguntaras, el porque te traje aquí, y además porque el libro no es de nuestro idioma- asentí- te contaré. Me entrego el libro, mientras proseguía ha hablar.
- Cuenta la leyenda, que hace miles de años, la reina más poderosa de los vampiros y el alfa de los hombre-lobos, tuvieron una hija. Ella seria la elegida para reinar sobre el mundo sobrenatural. Protegeria a todos, así como todos a ella- suspiro y me miro fijamente- ella tendría tres razas distintas bruja, hombre-lobo y vampiro. A medida que pasara el tiempo y ella creciera, obtendria nuevos poderes. Uno de los más importantes seria cambiar su apariencia- la mire sin comprender y parecio entenderlo- cambiaria el color de su cabello, tanto así como de ojos, eso depende de su cambio de humor- mi corazón latió a una velocidad impresionante, me sentí bastante identificada con sus palabras-.
Cuando esta enojada su cabello cambia a un color negro, tan oscuro como la noche, cuando tiene pequeños flashes de su nacimiento, su pelo se transforma en un rojo tan intenso como la sangre, cuando empieza a obtener poderes de bruja, su pelo queda de un gris hermoso, y por ultimo, su pelo natural es rubio, no importa cuanto cambie su apariencia, siempre sera rubia. Eso también sucede con sus ojos. Se dice que cuando se aproxime cada ves más la luna roja, esta tendra sueños de todo lo que sucedera- me miro de una forma que me causo escalofrios- solo la elegida podra entender distintos idiomas, idiomas jamas escuchados.
Miro el libro que tenia en mis manos y sonrío.
-Solo ella lograra leer este libro- finalizó, mientras por segundos miraba mis ojos y luego hacia el libro.
No dije nada, las palabras no salian de mi boca. Mis manos actuaron por si solas, cuando me di cuenta el libro se encontraba abierto.
Sonreí divertida, aquella mujer en verdad pensaba que podria leer aquel idioma, era absurdo.
Pero al instante que mi vista se poso sobre las paginas de aquel libro, mi sonrisa se borro por completo.
Dejando mi rostro serio, mis manos temblaban, no podía creer lo que estaba sucediendo.






























is ojos comenzaron a arder, y miente quedo en blanco.
No podía despegar mi vista de las paginas de aquel libro, desconocido para mi.
Por un momento creí entender lo que decia, pero solo por un momento.
Estaba demaciado nerviosa, y quien no lo estaria, teniendo a una desconocida frente a ti, mirandote de una manera aterradora.
Nose cuanto tiempo pase mirando aquel libro, pero lo que sabia era que no sucedia nada, no era la indicada para leerlo, nose si me estaba haciendo una broma o en realidad la mujer estaba loca.
Me estaba empezando ha artar, y creía que era absurdo lo que me habia dicho la mujer.
No creo nada lo que me dijo, ni creo que exista de verdad esa "leyenda", ni la elegida, no creo en absolutamente nada.
Admito que siempre me gusto todo aquello relacionado con lo sobrenatural, pero de aquí a creer lo que me decia aquella mujer, era realmente imposible que existiera todo aquello.
Bufe cansada.
-Esto debe ser una broma- murmure entre dientes, mientras la miraba con enojo- tengo que hacer cosas mas importantes, antes de escuchar algo tan absurdo- mi enojo aumentaba a medida que las palabras salian de mi boca.
La mujer me sonrio.
-Lo que sucede es que tu no crees, ni tienes esperanza de creer que sea verdad lo que te conte- comento con simpleza- tienes que creer para entender, y ver para comprender- sonrio.
En este momento mi cara debe ser un poema, esta mujer en verdad esta loca.
-Usted esta loca- escupí con desprecio. El enojo se estaba apoderando de mi, y no podia controlarlo.
-Me lo dicen muy seguido querida- me guíño- llevate el libro, tal vez si me escuchas y crees en lo que te dije, podras leer el libro.
Esas ultimas palabras fueron la gota de derramo el vaso, mi enojo se intensifico de pronto.
Podia sentir que mis ojos cambiaban, al igual que mi cabello.
La mujer me miro asombrada, sus ojos reflejaban sorpresa y miedo a la vez.
-Er..es t..u- tartamudeo con dificultad.
Mis ojos se abrieron como plato, no podia seguir estando allí, necesitaba irme a casa, aunque siga perdiendo muchas clases.
-Debo irme- comenté rapidamente, mientras corria, alejandome de allí.
***
Me encontraba ordenando los destrozos que ocasione en mi habitación.
Al llegar a casa, no me pude controlar y deje que mi enojo se apoderara de mi.
Falshback
Mi furia aumentaba cada vez más, subi deprisa hacia mi habitación.
Destrozaba todo lo que se interponia en mi camino.
Cada cuadro que estaba colgado en las paredes, lo destrozaba.
No importaba si eran cosas de valor, todo lo rompía.
Mi vista se fijo en un espejo enorme, frente a mi.
Mi puño impacto sobre este, logrando que este se rompiera en pedazos, mi mano dolia.
Fije mi vista sobre esta y lo que me aterro, fue ver que mi sangre era negra.
Un gran liquido negro recorria alrededor de mi mano.
Me quede unos instantes mirando la herida, que por cierto no era muy grande.
Y pude apreciar que esta iba sanado lentamente, nose si era mi imaginación pero ya no quedaba rastro de aquella herida.
Intente autoconvencerme de que era solo mi imaginación y deje mi mano como estaba mientras me disponia a ordenar todo el destrozo que habia en esta.
Fin del Flashback
Cuando por fin habia terminado de "ordenar" me convenci de leer aquel libro, que por cierto no sabia de que se trataba.
Coloque el libro sobre mi regazo, y al abrirlo pude observar pequeños diseños sobre los costados de las hojas, parecían como flores con pequeñas entredaderas y sobre estas una pequeña espada atravezandolas. Trate de concentrarme lo mejor que pude, ya no me sentia nerviosa y eso era un gran alivio.
Mis ojos se posaron sobre aquellas letras desconocidas para mi.
De pronto mi vista comenzo a nublarse y devuelta pude apreciar solo por un momento que las letras se tornaban más claras.
La confusión me invadio por dentro, mis manos comenzaron a temblar a medida que iba viendo como las letras se movian a medida que iba leyendo lo que estaba escrito.
Era impresionante, pensaba que todo era mi imaginación pero al ver como en verdad entendia lo que estaba escrito allí, el panico se instalo en mi cuerpo dejandome sin poder reaccionar.
Lo que me dejó impactada fue el hecho de ser verdad lo que me contó aquella mujer de avanzada edad. Te lo dije, solo tenias que confiar.






























n el año 1543 A.C, existieron miles de vampiros originales, pero solo uno de estos podria tener un bebe que seria el elegido para reinar sobre el mundo sobrenatural. Este tendria inmensos poderes que nadie se imaginaria, el terminaria con la guerra entre distintas especies.- ha medida que iba leyendo, una rafaga de aire entraba a mi habitación- Solo una bruja poderosa podria entregarle este libro, y esta al aceptarlo sabría toda la verdad.
En el año 1800 A.C la reina más poderosa del clan de los vampiros, quedo embarazada del alfa de la manada "Diamon Black" de los hombre- lobo, estos pensaban que su hija seria como cualquier criatura sobrenatural. Pero se equivocaban, su hija seria la elegida para reinar sobre todo el mundo sobrenatural, y esto ocasionaria grandes problemas.
Cuando la gente se entero del embarazo de su reina, muchos se alegraron por la noticia, y otros no estaban de acuerdo para nada.
Los meses pasaron y la reina estaba más que feliz ya que dentro de muy poco tiempo podria ver por primera vez a su hija.
La hora llego y la reina estaba siendo atendida por el medico a punto de dar a luz, todo parecia perfecto. El alfa se encontraba junto a su querida esposa esperando muy felices y ansiosos la llegada de su pequeña princesa, pero no todo es color rosa y lo peor estaba por comenzar.
Las horas pasaban y todos estaban nerviosos por saber alguna noticia de su reina y su nueva princesa.
Mientras tanto, la reina habia tenido una hermosa bebe muy fuerte y sana, su belleza llamaba la atención y sus ojos cambiaban de color cada segundos. Eso llamo la atención de su madre y enseguida le preocupo.
Estaba muy cansada, y en menos de lo que penso calló en un profundo sueño, no sin antes ver a lo lejos como dos personas completamente desconocidas se llevaban a su pequeña hija.- sentía una leve opresion en el pecho- Pasaron miles de años, entre intesas busquedas por parte de los reyes que se encontraban desvastados al no encontrar ningun rastro de su pequeña. Nada volvio a ser lo mismo en el reino, la reina muerta en vida se convirtio en una mujer fria y distante, y el rey nunca estaba en casa, trabajaba el doble intentando que la pena y tristeza no lo consumieran.
Luego de haber estado miles de años buscando a su hija y sin hallar ningun rastro de ella, se dieron por vencidos y siguieron con su vida, o eso intentaron.- por alguna extraña razón mi corazón fue rompiendose a medida que leia esas ultimas palabras-
Solo una única persona puede leer este libro y esa persona es la elegida.- mis manos comenzaron a temblar y las palabras no salian de mi boca-.
Rapidamente deje el libro a un lado de la cama, mientras tanto intentaba regular mi respiración.
Rafagas de viento entraban desde mi ventana que se encontraba abierta, mi mirada se concentro en diferentes rincones de la habitación, intentaba procesar lo que acabava de leer. Sabia que no era mentira y que era imposible que se tratara de una broma, yo misma habia visto como podia leer un libro que se encontraba escrito en una lengua que nadie sabía.
Cerre mis ojos fuertemente devido al fuerte impacto que provoco la ventana al cerrarse violentamente. Silencio. Era lo unico que se podia escuchar, todo el ruido desaparecio de un momento a otro dejando así un silencio tranquilo.
De un momento a otro fuertes puntadas acechaban en mi cabeza sin dejarme respirar.
Pequeñas visiones vinieron a mi mente, dejandome aun más confusa.
Lo que no sabia era que esto recien comenzaba, y no terminaria hasta que me comprendiera la verdad.






























is ojos pesaban y un fuerte cansancio me invadio, lo unico que podia escuchar era el silencio infernal que invadia mi habitación.
Me encontraba en las profundidades de un bosque, la oscuridad era abrumadora y lo unico que podia apreciar era los pequeños destellos de luz que era proporcionado por la luna.
Mis pasos eran un poco torpes, devido a la poca visión que tenia en este momento, el silencio se hacia presente, y a segundos se escuchaban los crujidos de las ramas bajo mis pasos, mi respiración se hacia cada ves más pesada a medida que avanzaba.
Tenia un leve presentimiento de que alguien me estaba siguiendo, pero no queria voltearme hacia atras para comprobarlo.
No sabia cuanto tiempo habia pasado mientras avanzaba buscando algun lugar donde pasar la noche, sentia que mis pies no aguantarian ni un minuto más, el cansancio se estaba apoderando de mi.
No entendia como habia aparecido en este bosque, lo unico que podia hacer era seguir caminando sin retorno alguno, la noche era fria y silenciosa.
Sentia que el aire me faltaba, pero no queria detenerme, temia que algo sucediera.
Mis pasos fueron más cuidadosos mientras trataba de no hacer ningun ruido, solo podia escuchar el sonido de mi respiración, intentando no perder el control y descontrolarme.
Durante un momento senti un gelido soplido sobre mi mejilla, automaticamente todos mis sentidos se activaron, mi corazón comenzo a palpitar demaciado rapido devido a la adrenalina que sentia en este momento, mi piel se erizo por completo haciendo que tiemble levemente.
Cerre mis ojos rapidamente insentivandome a girar mi cabeza hacia ambos lados, para poder ver de donde provenia aquel extraño soplido.
Lentamente fui abriendo mis ojos, mientraa giraba mi cabeza hacia la derecha intentando encontrar quien fue el que lo provoco.
Con la poca visibilidad que tenia intente poder ver algun rastro sospechoso y extraño.
Cuando pude adaptar mi vista sobre la poca luminosidad que se encontraba, pude apreciar una sombra que se encontraba parada a unos cuantos metros de mi, fueron segundos los que pase observandolo, cuando se dio cuenta que lo observaba, corrio rapidamente con movimientos agiles, intentando salir de mi vista.
Pero cuando pensaba que se habia marchado, rapidamente se devolvio hacia mi corriendo en una manera sobrehumana. Mi cuerpo no actuaba y cuando quise correr fue demaciado tarde, ya que el espectro estaba sonriendome de manera demoniaca y escalofriante.
"Esto recien comienza, deverias cuidarte" susurro con voz maliciosa, luego de eso todo se volvio oscuro, dejandome asi en un profundo sueño en donde la oscuridad se adueñaba de todo inculso de mi.
Desperte rapidamente mientras intentaba lograr estabilizar mi respiración.
Un pequeño pero audible sonido hizo que rapidamente levantara mi vista, encontrandome con la mirada inexpresiva de la mujer desconocida que me conto aquella historia en la biblioteca.
Abri mi boca para hablar, pero la cerre rapidamente ya que no sabia que decir.
-Necesito que me acompañes a un lugar, y no acepto un no como respuesta- sentencio, mirandome fijamente.
Pero antes que pudiera hablar, rapidamente palabras sin sentidos salieron de su boca haciendo que mi vista se nublara rapidamente y mi cuerpo se durmiera.
Haciendo así que rapidamente me desmayara.






























esperté con un intenso dolor de cabeza, mis ojos fueron abriéndose luego de unos instantes. Mi vista se poso en cada extremo de aquella desconocida habitación, las paredes eran de un color negros, con algunos toques en sus extremos de color rojo.
Eleve mi vista, dejándome ver un techo realmente grande, con pequeñas figuras grabadas en plata, todo era realmente gótico. La habitación tenía detalles increíblemente hermosos, dandole un toque aterrador, y a la vez dejandole ver una apriencia antigua.
Al salir de la cama pude comprobar que me encontraba vestida con un vestido negro, que para mi sorpresa cada vez que lo tocaba o caminaba, una sensación extraña recorria mi cuerpo haciendolo temblar levemente.
Al estar parada pude apreciar mejor todo el interior de esta, todo era completamente de negro a excepcion de algunos extremos de las paredes que se encotraban de color rojizo.
La cama era muy grande y al los lados de esta se encontraban dos pequeñas mesas de noche, sobre estas se encontraban prendidas dos velas negras, de un color tan oscuro como la noche. Todo tenia un aspecto de otra epoca, como si fuera de decadas todo lo que se encontraba allí, era impresionante la belleza que se encontraba en esos colores tan oscuros.
Me quede impresionada con lo que estaba viendo, cada cosa, cada detalle, era malditamente hermoso y a la vez aterrador.
Lo que mas me sorprendio, fue encontrarme con aquella mujer desconocida, apollada en el marco de la puerta, algo dentro de mi me decia que confiara en ella, pero por otro lado me decia que desconfiara.
No es muy normal encontrarte con un desconocido y que de un momento a otro despiertes en una habitación que no es la tuya, y que en ella te encuentres devuelta con la misma persona.
Al encontrarla mirandome fijamente, no pude evitar sobresaltarme levemente, tenia mucha curiosidad por saber que hacia allí.
Comencé a acercarme, solo unos pasos me faltaron para estar finalmente frente a ella.
-¿Qué hago aquí?- fue lo único que salió de mi boca.
-Estas aquí porque debemos hablar de algo muy importante- su mirada era seria, sabía que intentaba intimidarme, pero no logro hacerlo.
-¿A si?- sonreí incredula- ¿De que hablaremos?- me cruce de brazos, mientras en mi rostro crecia una sonrisa cínica.
-De tu verdadera identidad- comentó simplemente.
Al escuchar esas palabras mi sonrisa se borro en el instante, dejandole ver mi rostro serio.
-Nose de hablas- mi voz sono procupada.
-Oh por favor- soltó una carcajada sarcástica- tu sabes muy bien de que estoy hablando- su mirada era penetrante, no sabía lo que queria lograr con todo esto.
-A que quieres llegar con todo esto?- pregunte enfadada.
-Quiero que sepas la verdad- comenzó a acercarse hacia mi, mientras sonreia levemente.
-Nose de que verdad estas hablando- murmure confundida, y en parte era cierto, estaba tan confundida con lo que me estaba sucediendo, que ya no sabia en que creer.
-Solo necesito que me escuches- me pidió.
-Esta bien- suspire cansada- habla- añadí de manera seria.
-Primero necesito que te sientes- pidió- va a llevar mucho tiempo-añadió al ver mi mirada confusa. Asentí mientras nos dirigiamos hacia la cama.
-Puedes empezar- susurre un tanto desconfiada. Ella pudo notarlo, porque me miro con ternura, mientras me acariciaba la mejilla.
-Confia en mi- sonrió.
Sentia que tenia que confiar en ella, pero temía que todo fuera un truco, y que todo lo que dijiera fuera mentira.
-No es un truco- me miro enfadada. Me sorprendi por sus palabras, mi boca se encontraba levemente abierta, mi cerebro traraba de procesar lo que acababa de suceder.
-¿Como supiste lo que decia?- pregunte aún sorprendida.
-No podemos perder tiempo, necesito que te concentres en lo que te voy a decir- comentó, ignorando tranquilamente mi pregunta.
-Esta bien- asenti un poco nerviosa.
-Te contare lo que necesitas saber sobre tu verdadera naturaleza.
-¿Naturaleza?- frunci mi ceño.
-Exacto, solo no me interrumpas en ningun momento.
-Todo comenzo cuando...
Flashback
Hoy era un día muy feliz para todos en el palasio, su reina estaba por dar a luz a su legitima heredera del trono.
Todos sonreian y esperaban ansiosos su llegada, menos yo. Sentia que algo sucedía con la reina, y tenia que averiguarlo, sabia que para poder saber lo que sucedía tendría ue usar mis poderes.
Las horas pasaban y aún no habia ninguna noticia, las personas a mi alrdedor estaban nerviosas y aterradas, lo podia persivir en sus miradas.
Cansada de tanto esperar decidí dirigirme hacia donde se encontraba la reina.
No fue muy difícil poder entrar a la habitación, cada paso que daba sentía que la tension que habia en el aire cada vez aumentaba, mi pulso se aceleró, mi cabeza dolía y no sabia el porque.
Al ver a la reina sobre una cama retorciendoce de dolor esperando que llegara el momento de pujar, hizo que un sentimiento de culpabilidad se instalara en mi, al no poder ayudarla porque era demaciado tarde, la princesa estaba por llegar y no era necesario que usara magia.
Una enfermera se encontraba junto a esta mientras le decia que pujara, los gemidos de dolor y los gritos desgarradores que provenian de su garganta eran absolutamente horrorosos, pero algo no andaba bien, lo presentía.
Minutos pasaban y la princesa aún no queria salir, podia persibir magia en el lugar, pero por máss que intentara buscar de donde provenía no alcanzaba a encontrar el causante de esta.
Fueron minutos los que bastaron para que por fin puediera ver como la cabeza de la pequeña princesa se asomara, la enfermera al verla le informo a la reina que pujara con más fuerza, y esta así lo hizo.
Luego de un momento lleno de gritos y gemidos dolorosos, la reina dio a luz una hermosa bebe con una belleza deslumbrante.
Al verla en los brazos de su madre algo me llamo la atención, era una marca pero no era una cualquiera. Mi semblante se fruncio, me aterre al saber que ella tenia la marca de la elegida. Necesitaba llevarla a la bruja más poderosa que conocía, solo ella sabía de la elegida y necesitaba que me dijiera lo que hacer con la princesa.
Me aproxime hacia donde se encontraba la reina junto a su hija, con mis poderes pude hacer que la reina se durmiera, mientras con mucha delicadeza tome en brazos a la princesa.
El parecido que tenía con su madre era sorprendente, su cabello rubio y sus ojos grises, cada facción, cada gestó, era la viva copia de su madre.
Fin del flashback.
Abri mi boca ora poder hablar, pero me intrrumpio haciendo un gesto con la mano para que esperará. Suspire, no entendía lo que me ta de decir.
-Aún falta lo más importante.
Falshback
Me encontraba frente a una pequeña cabaña en las profundidades del bosque.
Allí dentro de encontraba Salem la bruja más poderosa de todas, ella sabía de la existencia de la elegida. Dos suaves golpes en su puerta fueron los suficientes para que apareciera ofreciendome pasar.
-¿Es ella?- preguntó de manera suave procurando no despertar a la princesa.
Asenti en silencio.
Con delicadeza le entregué a la bebe con cuidado de no despertarla.
Al verla su rostro mostraba sorpresa, sus ojos reflejaban adoración, pero de un segundo a otro su rostro se descompuso.
-Debemos sacarla de aquí- informó apresuradamente.
Asenti con un deje de duda.
Fin del flashback
-No comprendo- susurre confundida.
Pude ver como rodaba los ojos irritada.
-La elegida tiene una pequeña marca en forma de luna, detras de su oreja, la mism que tienes tu- me miro seria.
Inconscientemente toque con delicadeza detras de mi oreja izquierda, donde efectivamente se encontraba una pequeña marca en forma de luna.
Mis ojos se agrandaron.
-Aquella bebe, la elegida, la legitima heredera del trono-suspiro- ella eres tú.
¿Qué?






























odo a mi alrededor se detuvo.
No podía articular ninguna palabra, cada extremidad de mi cuerpo se paralizó al escuchar aquéllas palabras.
Estaba paralizada, me sentía confundida, no quería entender el porque de sus palabras. Temía que todo fuera cierto, que cada palabra, cada suceso, cada momento, fuera cierto. No quería que mi vida cambiará, no quería cambiar, de tan solo pensar que todo fuera verdad un sentimiento horrible recorre cada parte de mi cuerpo, dejándome un presentimiento aterrador.
No queria pensar, ni entender, no queria hablar ni moverme, no queria hacer absolutamente nada.
Sólo estar sola, en una inmensa oscuridad, donde pueda entender cada palabra, no quería ser un monstruo, ni quería hacer daño, lo único que no quería entender era que si todo aquéllo fuera real, estaba jodida.
Realmente jodida.
Quien en su sano juicio desearía ser un monstruo, a quien le gustaria hacer sufrir a los demás, yo no soy así. No soy un monstruo, ni una persona mala, sólo soy una persona que quiere que todo vuelva a ser como antes, quiero comprender la realidad, necesitó entender absolutamente todo.
Pero no logró hacerlo, no quiero, me niego y me reuso a entender. No quiero sufrir, no quiero ser alguien horrible, no quiero que se decepcionen de mi, no quiero.
Pero al mismo tiempo dentro de mi, siento que esto es lo que estaba esperando por muchos años, siento que era lo que me faltaba para despertar de la realidad, de ser quien realmente soy. No temo, no me preocupo, solo estoy feliz, feliz porque realmente podre saber quien soy, y ya nada podra detenerme por querer saber la verdad, mi verdad, mi vida, mi historia, mi realidad.
Todo es tan confuso que no logro comprender, nisiquiera a mi misma.
Un gelido tacto logro que regresara a la realidad, mi realidad.
Aquella mujer no tan desconocida, me miraba paciente esperando a que hablara, o simplemente esperando a que intentara escapar de allí.
Pero eso no sucedería, no escaparia, no de nuevo, no puedo escapar de la realidad ni de mi misma, ya era demasiado tarde para escapar.
-¿Qué?- un pequeño pero audible murmuró prosedio a salir de mi boca.
No quería escucharla, ni escucharme a mi misma, no quería aceptar que toda mi vida fue una completa mentira.
Cada momento, cada lugar, cada situación, cada persona. Todo era una completa mentira, todo.
Absolutamente todo, ahora lograba comprender el porque de algunas cosas.
-Entiendo que todo esto te confunde, pero es la verdad- su voz sonaba distorcionada.
No se como paso, pero de un momento a otro mis párpados comenzaron a cerrarse por si solos, mi vista se nublo, comenzaba a caer en un profundo sueño.
-La luna roja se acerca princesa, tus poderes no tardarán en despertar y cuando eso pase, tu cambiaras y ya no serás la misma de antes, cuidate- alcancé a escuchar antes de cerrar mis ojos por completo.
Oscuridad.
Una absoluta e inquietante oscuridad era lo único que veia. No sabia si estaba soñando o si aun seguía despierta.
Todo estaba tranquilo, a distancia podía escuchar murmullos, suaves brisas de aire rosaban mi piel como si intentarán protegerme, todo se sentia en paz, una tranquila paz que desaparecería en cualquier momento.
***
Abrí mis ojos lentamente y los murmullos comenzaron a escucharse devuelta, pero esta vez un poco mas claros.
Mis ojos comenzaron a buscar algun rastro de donde provenían los murmullos, pero no podía alcanzar a ver nada.
Todo estaba oscuro, tan oscuro como si no quisieran que los viera.
No estaba entendiendo nada, se supone que me encontraba en mi habitación, pero no entendía porque escuchaba murmullos en esta.
Estaba a punto de prender la luz cuando una voz muy conocida llamo mi atención.
-Necesitamos saber lo que esta pasando con Alice- susurro Kim.
-La luna roja esta caada vez mas cerca, debemos hacer algo-suspiro- tenemos que ayudarla- esta vez fue Ethan el que hablo, parecia que tuviera miedo.
-Nadie la puede ayudar-gruño- ella es la princesa solo ella puede hacerlo- la voz de Rose sonaba enfadada.
Silencio...
Toda la habitación quedo en un profundo silencio, podía escuchar sus respiraciones mezclándose.
Por mi parte no sabía que hacer ni como reaccionar, lo unico que me preguntaba era.
¿Como sabian que era una princesa?
Era bastante obvio que ellos sabían muchas cosas sobre mi, me estaban ocultando cosas, cosas muy importante sobre mi vida.
Aquello me enfado un poco, se supone que tienen que ayudarme no ocultarme cosas, joder.
Necesitaba que se fueran de mi habitación, pero quería saber escuchando su conversación.
- Necesitamos estar atentos a todo lo que suceda- un pequeño silencio se hizo presente- no podemos arriesgarnos a que se enfade, puede ser muy peligrosa cuándo esta enfadada- suspiro Ethan.
-Tenemos que tener mucho cuidado, parece que sospecha algo- esta ves fue Rose la que termino de hablar, dando por finalizada la conversación.
Mi cuerpo se encontraba paralizado con lo que acababa de escuchar. Era bastante obvio que no podía contar con ellos, no cuando me ocultaban cosas.
Necesitaba saber más sobre mi, y que significaba la llegada de la Luna Roja.
Podía escuchar sus pasos saliendo de mi habitación, cuando por fín quede sola un alivio cruzo todo mi cuerpo.
Deje escapar un suspiró antes de prender la luz, no sabía cuanto tiempo había estado dormida.
Tampoco sabía en donde encontrar información sobre la Luna Roja. Tenia muchos libros pero dudaba que alguno de ellos pudiera ayudarme.
De pronto recordé aquel libro que me entregó la mujer. El libro que solo yo podía leer, tal vez ese tenga información.
Todo estaba en su lugar perfectamente acomodado, suspire mirando el techo.
Miles de cosas pasaban por mi mente, todo lo que pasó, absolutamente todo.
¿Quién diría que mi vida cambiaría en tan solo un momento?
Toda mi vida pensé que era una persona normal, pero era bastante obvio que a un humano no le sucedería todo lo que me sucede a mi.
No era normal.
Nada de lo que sucedía era normal, no podía creer como podía mantener la calma después de saber todo lo que me sucede.
No sabía que sucedería más adelante, ni siquiera sabía si lograría encontrar a mi verdadera família. No sabía absolutamente nada, y de tan solo pensarlo se me erizaba la piel.
Necesitaba cambiar.
A partir de ahora no iba a confiar en nadie, no me iba a preocupar por nada de lo suceda, debía mantener la calma. Sabia que un movimiento en falso y se darían cuenta de lo que sabía.
Ansiaba saber la verdad, me emocionaba saber que estaba descubriendo cosas sobre mi, pero al mismo tiempo me aterraba el echó de descubrir cosas horribles.
Sabía que a partir de ahora, esto recién comenzaba...






























os minutos pasaban, y me encontraba aun con la vista fija en aquel libro que se ha adueñado de mis pensamientos, en estos últimos instantes.
Aquel libro en el que encontraría cosas realmente impresionantes.
En el que descubriría muchas verdades, la verdad de todo lo que esta sucediendo.
¿Algo cambiara después de leerlo? No lo se, me temo que tendré que averiguarlo.
Los segundos pasaban demasiado lentos para mi gusto, mi vista se encontraba fija sobre este. Estaba segura de lo que estaba por hacer, sabia que una vez que lograra leerlo por completo nada sería lo mismo.
Absolutamente nada, todo cambiaría, incluso yo misma.
¿Cambiare para bien o para mal? Esta pregunta me aterra de tan solo pensarla, me aterra el echo de ya no ser la misma, de que todo de mi se destruya.
Pero algo había cambiado, esta vez estaba completamente segura de lo que haría. No había tiempo para arrepentirse, era este momento antes de que fuera tarde.
Decidida a lo que haría, abrí lentamente la tapa de este libro que por cierto aun desconocía su título...
Todo se encontraba perfecto, como si fuera una libro recién echo. Con mis dedos fui tocando suavemente las letras trazadas sobre la hoja.
Un pequeño ardor detallo desde mis dedos hasta mi mano completa, podía sentir como las letras se movían bajo mi tacto, uno suave pero a la vez un tanto brusco.
Todo era maravilloso, desde las letras perfectamente escritas hasta cada detalle sobre este. Todo era perfecto, parecía no tener ni una pequeña imperfección.
Mi vista recorría cada una de las palabras trazadas, me encontraba maravillada con lo que veía, era encantador, emanaba una belleza increíble, o tal vez eso quería hacer, para engañar a quien intentara leerlo.
Mis labios fueron moviéndose a la vez que leía cada oración, cada palabra, cada frase. Intentaba entender algunas de estas pero no lograba descifrarlas, o tal vez no me concentraba lo suficiente, no lo se.
Solo una de estas logro llamar mi atención.
Cada 1000 años la luna roja regresa, se dice que en esta cada una de las especies jamas vistas, se reúnen para celebrar su llegada, solo una noche basta para avisar la llegada de la elegida, una noche en la que miles de demonios querrán matarla, incluso querrán usarla para obtener más poder.
Una noche.
Una historia jamas contada.
Una chica que despertara con inmensos poderes, sera la salvación para muchos y la desgracia para otros.
Cuando la noche caiga y la luna por fin se encuentre en su lugar, todo comenzara, no habrá marcha atrás, tendrá solo una oportunidad.
Tendrá que elegir entre la vida o la muerte...
Solo una opción es la correcta, y si se equivoca se desatara una gran catástrofe.
Los minutos pasan, las horas se acaban, el tiempo se acaba... Y cada vez falta menos para que la gran luna regrese, solo ella lograra sobrevivir si se lo propone.
La única sangre real corre por sus venas, ella es la única e última descendiente de su familia, y de cada una de las especies.
Mis manos ardían cada ves más a medida que iba leyendo cada una de las paginas, me encontraba absorta en cada una de las oraciones escritas, todo pero absolutamente todo era encantador.
Lo único que quería en este momento era saber que había ocurrido con los reyes, el pueblo, las personas, todos ellos.
Quería y necesitaba saberlo, lo anhelaba...
El tiempo pasaba lento, y me desesperaba no encontrar ninguna clase de información sobre el reino.
Los minutos pasaban y mi desesperación crecía cada vez más...
Cuando creía no poder aguantarlo más, una hoja realmente distinta a las anteriores me llamo la atención.
Esta era tan blanca como la nieve, pero sobre esta se encontraba un sello de dos espadas atravezandose. En un color rojo, en el punto de vista de otra persona podría pensar que fuera sangre, pero no lo era. Solamente se trataba de una sello sobre tinta roja, tan roja como la sangre.
Los años pasaban y los reyes se encontraban absolutamente cansados.
Cansados de esperar a que su hija regresara, no había un día que no rezaran implorando poder encontrar a su pequeña, la luz de su vida. La que ahora se había apagado, rogaban encontrarla.
La pequeña luz de esperanza que tenían se apago, y finalmente se dieron por vencidos.
Intentaron volver con su vida, pero una noche todo cambio, pero para mal. Después de esa noche nada sería lo mismo, ni su propio pueblo, nadie.
Una noche, en la puerta de su castillo se encontraba una bebe recién nacida, su rostro transmitía tranquilidad y una absoluta inocencia.
Esto desconcentro a los reyes, que sumidos al dolor y una angustia impresionante.
Se dejaron impresionar por esta pequeña niña, una niña que estaba llena de maldad, un niña que sería la peor pesadilla para muchos, esta niña había sido enviada por uno de los brujos más peligrosos de todos, un brujo lleno de odio en su alma.
Los reyes conmocionados por esta niña, decidieron adoptarla, estaban seguros que ella era su hija, la heredera.
Pero que equivocados estaban.
Los años pasaban y la niña crecía, aquel rostro inocente y angelical fue desapareciendo, dejando así un rostro malvado para los ojos de muchas personas.
Solo que había un problema, los reyes felices de haber encontrado la esperanza nuevamente decidieron que ella sería su heredera, ella tomaría su lugar.
Pero lo que no sabían o tal vez no querían darse cuenta, que estaban poniendo en riesgo la vida de muchas personas, muchas especies, incluso estaban poniendo en riesgo su propia vida.
Esta niña se convirtió en su hija, la luz de sus días. Aquella niña borro todo rastro de su verdadera hija, la hija que desapareció, dejando así un recuerdo borroso en donde no lograban recordar.
Y así fue pasando el tiempo y los recuerdos de su verdadera hija fueron borrados de sus recuerdos, no recordaban absolutamente nada de ella. Así fue que paso a ser olvidada por sus propios padres e incluso muchas personas.
Pero lo que no sabían era que la elegida esta viva, y falta muy poco tiempo para que se descubra, solo ella lograra revelar la verdad, y salvar su pueblo hasta sus padres.
Ella volverá y tendrá que prepararse para lo que se encontrara, necesitara ser muy fuerte para luchar contra todo y todos.
Mis ojos ardían, y mi vista se nublo rápidamente no podía creer lo que acababa de leer.
Solo basto con una palabra para que me desconcertara
Hija
Hija
Hija
Esa palabra se repetía muchas veces en mi mente, deje el libro a un lado y me levante de la cama.
Las lágrimas recorrían mis mejillas, como si trataran de escapar.
Un pequeño cosquilleo se instalo en mi pecho, nege frenéticamente con la cabeza.
Sentía mucha ira y dolor a la vez.
Ira porque se cansaron de esperar y a la vez porque llamaron "hija" a otra persona, y dolor porque olvidaron a su verdadera hija, la olvidaron por completo sin sentirse avergonzados, sin absolutamente ningún sentimiento de culpa.
Sentía muchas ganas de gritar, de golpear algo, de descargarme, lo necesitaba.
Pero otra vez guarde todos mis sentimientos, esperando que algún día pudiera explotar.
Lo único que sentía en este momento era dolor, mucho dolor.
Pero no un dolor normal, sino que un dolor o más bien como si estuvieran quemándome viva.
Mi respiración se altero, y mi pecho pareciera que ardía, sentía que me quemaba, pero era real.





Moonwolf, noviembre de 2016

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